Romper el patrón.

Hola, soy Claudia, nacida en Ciudad deMéxico hace ya casi 60 años. Soy la tercera hija de 4 hermanos; me crié en un hogar con muchas carencias emocionales y económicas. Cuando nazco, me retiran de mamá porque le da peritonitis, y permanezco en cuneros 40 días. Salimos del hospital y a mamá le da hepatitis, y de nuevo mi abuela materna me cuida; es decir, estuve alejada de los brazos maternos meses... Un papá ausente...
Crecí siendo una nena solitaria, callada, triste, retraída, que siempre le dolía algo para llamar la atención... Y aun así no era atendida; éramos 4 hijos, una mamá llena de dolor y su meta, ahora lo dice, era darnos un techo, comida, escuela y ropa... Lo emocional no pasó por su cabecita... Y en esa carencia, un día en una iglesia, alguien sí me puso atención, alguien sí me miró... Era un chico guapo, con dinero, atento; yo solo tenía 12 años, él 14. A partir de ahí, mi mundo fue él; comenzó la rebeldía hacia mi familia, a mi mamá, a mis hermanos, en la escuela, y perdí totalmente mi identidad. Hacía lo que él decía, quería, y poco a poco me anuló...Fueron 8 años de un total aislamiento, lleno de miedos, culpas, inseguridades, depresión, tristeza, soledad, manipulación. Él se va con otra persona y mi hermano me pide que no me vaya a hacer daño... Pero lo que es la vida, Dios, ya me tenía en la mira, y conocí su amor y cuidado...
Salí de esa relación a los 21 años, pero aunque había encontrado alivio en una iglesia, algo hacía falta... Pasó el tiempo y conozco a otra persona, me caso, pero no enamorada, no convencida. Me caso porque no pude decir no, no quiero, no me gusta esto; era muy grande aún mi inseguridad, mi miedo a ser yo, que otra vez "repito" la misma historia... 14 años casada, 3 hermosos hijos...Carencias emocionales y económicas, luchar sola, sacar adelante a mis hijos...Me echaron a la calle de mi casa porque el papá de mis hijos no la pagó, y ahí estoy, en medio de la calle con mis cosas y sin tener a dónde ir!!! Mi hija mayor embarazada, mi otra hija con un enorme dolor junto conmigo viendo cómo nos quitan nuestro hogar... De nuevo a levantarme sola... En piloto automático, guardando emociones, dolor, siempre con el cansancio de por qué la vida a mí no me bendecía!!
Me divorcio, me levanto de nuevo, un hogar nuevo, pero con mis heridas. En mi vulnerabilidad permito que una persona de nuevo se acerque a mi vida... Al principio era un apoyo, un refugio, pero había dolor en mis hijos; no lo veía. ¡¡Tanto dolor me hacía andar por la vida totalmente inconsciente!! Empieza el control, empiezan las situaciones difíciles con él; otra vez repito, años de aguantar, estar con alguien, creyendo que tenía que ser con dolor, con sacrificio, creyendo que tenía que demostrar que valía y que el amor dolía.. Dejo que mi pequeño hijo de 10 años se vaya con su padre por darle el lugar al hombre... Gran error, pero no lo veía... Llegó un día en el que toqué fondo...
Tuve que dejar literal todo: trabajo, casa, hijos (ya eran grandes), y me mudé a Arizona... Ahí, una noche, miré el cielo y dije: "Si tú no me muestras para qué me creaste, no quiero seguir aquí... ¡¡¡Llévame!!!". Al día siguiente recibo un correo que me llama la atención... Creencias...Inconsciente, una frase: "Hasta que no haces consciente lo inconsciente, el inconsciente controlará tu vida y a eso le llamarás destino..." Ahí empezó mi historia de sanidad y restauración...
Empecé a leer, a buscar, a dejar de culpar a todos, y empecé a verme yo, a sentirme, a reconocerme, a ver y a creer que había un mejor plan para mí... Hoy después de no tener nada y de haber tenido que huir, hoy tengo paz, calma, salud, ¡¡¡no me falta nada!!! Me siento libre, plena... Fue un camino de 7 años de llorar, de reír, de soltar, de poner límites, de descubrir lo valiosa que soy, de caminar libre, de recuperar mi identidad, de no culpar a nadie y de soltar culpas... Hoy vivo sola, ¡¡¡¡ pero feliz!!!!!
Viajo, mis hijos son prósperos y también están en ese proceso de sanar: mi hijo se fue a Alemania, se casó y es feliz; mi Dani, la que vivió el evento de que nos corrieron, es licenciada en educación especial y vive en Carolina del Norte en EU, y es feliz amando a sus alumnos; mi hija mayor está con mi nieto y es muy próspera y vive tranquila y feliz...
Y ahí pude entender que cuando una decide romper patrones, hacer conciencia de sus creencias, abrirse a escucharse, viene directo la bendición a nuestros hijos... Entendí que poniendo orden en mi vida, la vida de mis hijos también se ordenaba... Y curiosamente, la vida me lleva a descubrir ese talento: organización de espacios. Me certifiqué en una academia en Chicago, y eso hago: ¡¡¡Ayudo a familias, a mujeres, a entender y organizar sus espacios!!!
Moraleja... Dejé de buscar afuera (muy trillada la frase, pero es cierta)... Ahí me encontré, y ahora sigo caminando... En calma, en quietud, en amor... No cambio este tiempo, ni este proceso, por nada, porque me trajo a esta plenitud... ¡¡¡Gracias!!!

