Avena caliente con frutas y algo más
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Hay recetas que no solo alimentan el cuerpo, sino también el alma. Esta avena caliente me abraza cada vez que la preparo. Me transporta directo a mi infancia, a los Andes venezolanos donde nací, a esos amaneceres fríos y montañosos en los que mi tía abuela me recibía con algo calientito en la mesa, hecho con amor y cuidado.
Hoy, este plato sigue siendo para mí un apapacho, una forma de recordarme que cuidarme también puede ser delicioso, reconfortante y profundamente tierno. Ideal para los días en que necesitas regresar a ti.
Ingredientes:
- 1 taza de avena (de preferencia orgánica)
- 3/4 de taza de agua
- 1/2 taza de leche de almendras
- 1 plátano
- 1/2 palito de canela
- 1 cucharadita de vainilla
- Fresas, moras, frambuesas o fruta a tu elección.
- Granola, chía, coco rallado, nibs de cacao o cualquier crocante a tu elección.
Preparación:
1. Pon a hervir los 3/4 de taza de agua junto con la avena y la canela a fuego medio.
2. Mientras tanto, licúa la 1/2 taza de leche de almendras con medio plátano (reserva la otra mitad del plátano para decorar).
3. Cuando la mezcla haya hervido, baja el fuego y agrega la leche licuada. Mueve constantemente.
4. Agrega la cucharadita de vainilla y deja hervir un poco más, sin dejar que se seque demasiado (la avena sigue absorbiendo líquido al reposar).
5. Apaga el fuego cuando tenga la consistencia deseada y deja reposar por 15 minutos.
6. Sirve caliente (ideal para el invierno) o fría (perfecta para el verano).
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Para servir:
Coloca la mezcla en un bowl y decora con la fruta que prefieras. Yo usé plátano, fresas, moras y zarzamoras. También agregué un toque de chía, coco rallado y nibs de cacao. Puedes añadir cualquier semilla o grano que te guste. Si te provoca algo más dulce, una cucharadita de miel va perfecto.
Bon appétit y que se sienta como un abrazo.

